1 Mis Profecías
2 Marcha Mundial: ¡Todo el poder al servicio del   pueblo!
3 Sacerdotes al frente de la Marcha
4 Se irrumpe el Mesías del pueblo
5 El viaje del Mesías a Vaticano
6 Toma posesión de la silla papal
7 Construye la Humanidad Nueva
8 La Humanidad Nueva y las religiones
9 La historia eterna

Necesito tu aporte para esta causa que merece la pena difundir en esta web, para mejorar la elaboración y la redacción de mi mensaje, así como  su difusión y promoción. Realizar todos aquellos tienen costos. Si lo deseas, pulse el botón de abajo.


9. LA HISTORIA ETERNA


1. Paz y seguridad eterna tras el tiempo del fin de la historia

Será para la Iglesia del Mesías el comienzo de un estado de eternidad bajo el señorío del pueblo. Esa historia de paz y seguridad eterna se producirá tras el fin de la prolongación de esta vieja historia, o período de transición. La humanidad entera estará en el mundo de arriba, elevada y entronizada, junto a su cabeza universal, porque guardan los mandamientos universales de las Naciones Unidas, ya que no existirá el mundo de abajo. Todos los problemas mundiales estarán bajo control.

Las Naciones Unidas y el Episcopado en uno solo se comenzará una nueva era de duración eterna como humanidad entronizada. Un solo pueblo y un solo cuerpo de pastores, donde todos los seres humanos serán iguales. Pueblos y sacerdotes estarán juntos, desde entonces y para siempre. Ya no serán más ovejas descarriadas a falta de pastoras y pastores unidos a su Pastor Supremo, el Mesías. 

El Episcopado universal como autoridades superiores estarán para encargarse de que todas las autoridades civiles se mantengan guardando los mandatos universales para que todos los ciudadanos puedan participar en el progreso económico y social. Su tarea será tratar de mantener eternamente bajo control a todos los problemas mundiales, como la pobreza, el hambre, etc. La clase política está dirigida y vigilada por los pastores para que sea responsable y gobierne para la gente, y lo será siempre.

El Estado del Vaticano estará establecido para siempre como el Estado Capital del mundo. Aquél individuo particular, sentado en el trono petrino, tendrá una sucesión perpetua como Pastor Supremo de la Nueva Humanidad. El será el mandatario de la Iglesia y el Obispo de Roma, su segundo o vicario. Éste siempre será el primado de los Obispos como está establecido. La Iglesia del Mesías y su trono serán estables para siempre. Así será.

Bajo la dirección de la cabeza de la humanidad en la Ciudad del Vaticano donde estará ubicado el Gobierno central, que bajo su dirección estará consolidada la Vida Eterna en justicia y fraternidad. Desempeñará la función encomendada para supervisar junto a sus colaboradores pastorales para mantener el sellamiento de la unidad política, económica, monetaria y social. Que jamás se rompan por los siglos de los siglos.

Desde el trono petrino se conservará siempre la unidad y la estabilidad del mundo unificado, sean cada vez más fortalecidas, de generación en generación. Un nuevo crecimiento que será más armónico y equilibrado en comunidad con todos y todo. Ese mundo unificado, justo y próspero junto a sus pastores efectivos, permanecerá inalterable, subsistente e inmutable. La unión de todas las cosas a escala global no se corromperá ni se destruirá jamás.

Desde el fin de las desigualdades e injusticias se comenzará la historia eterna, que bajo la supervisión del Gobierno Universal velarán por el cumplimiento de todas las normas internacionales. Estará pastoreando a la Humanidad para que nadie esté faltando educación, salud, vivienda, alimentación, etc. Así desde entonces, el Mesías como Cabeza tendrá a sus miembros institucionales completamente limpio, cuando ya no exista el mundo de abajo e imperfecto. 

Bajo la influencia de la Cabeza, todos y cada uno de los miembros institucionales, desarrollarán sus mismas actividades para siempre. El Cuerpo eminentemente social será paz y progreso, porque habrá perfecta armonía, entre los miembros y su cabeza, y los miembros entre sí. Los miembros estarán sólidamente unidos a su cabeza, no harán sino uno solo en él.


2. Fin de la conquista terrestre y el comienzo de la conquista del Cosmos

Tras el fin de la conquista de tierras y pueblos, se comenzará la historia eterna mirando a las galaxias. Las naciones se encontrarán listas en pos de la nueva aventura espacial. Todo lo que haya en los cielos será para dejar a disposición del Hombre Nuevo. Si el Hombre Viejo ha sido destinado para vencer y dominar la tierra, lo mismo el hombre nuevo lo hará en el Cosmos. 

Para ese entonces, el buen conocimiento del cosmos se habrá perfeccionado plenamente. El ser humano tendrá todas las condiciones necesarias para establecerse fuera de la atmósfera terrestre, contando con satélites artificiales, y naves espaciales tripuladas y reutilizables, y no tripuladas, máquinas perfectamente ajustadas a las leyes de la astronomía. Seguridad en los vuelos, atracar o acoplar naves, reabastecimiento, paseo o caminata espacial, reparaciones de satélites y naves, establecer estaciones espaciales. 

Sondas capaces de posarse sobre otros cuerpos celestes. Elaborar mapas, analizar y medir el tiempo, extraer muestras de la superficie de los objetos de origen natural pertenecientes al espacio. Poner pie y establecerse en forma permanente en los objetos celestes lejanos.

Hay un Universo que conquistar, existen cientos de miles de millones de galaxias, en cada una de ellas hay unos cien mil millones de estrellas. ¿Será posible eso? Sí, porque el Hombre Nuevo vivirá para siempre, todo lo que haya fuera de la atmósfera terrestre será suyo. Con las áreas de la astronomía y la astronáutica, listas y preparadas para dominarlo y poblarlo.

El Hombre Nuevo y Entronizado, no será solo soberano de la tierra, sino que también del universo entero por el solo hecho de haber visto a través de los telescopios u otros instrumentos y ya ha puesto nombres a todas formas y variedades que existen en el espacio hasta su mismo origen. Desde entonces, será entrar en terreno lo que ya se conoce en teorías comprobadas.

El que estará a la cabeza del Gobierno Mesiánico empezará a llamar a todas las naciones para participar una nueva tarea, colonizar y dominar el cosmos para el crecimiento eterno de su Iglesia Universal. La nueva conquista será a partir de la tierra hacia el exterior, en un sentido que no se detendrá nunca, de terrestre, a interplanetario, galáctico e intergaláctico. Será el crecimiento del hombre unificado hacia el exterior de la tierra. Según la ciencia, el Universo siempre está en expansión, entonces, el progreso del Templo Humano no tendrá fin. 

En esta nueva conquista, el mundo democrático siempre serán el mismo, que no tendrá ni pasado ni futuro, serán siempre hoy, pero si serán mejorados, ampliados para avanzar en sus conquistas espaciales. El universo es tan infinito que la conquista en sí parece no tener fin.

En los viajes y colonizaciones fuera de la tierra, serán llevados consigo todos los miembros institucionales de la sociedad mesiánica, autoridades eclesiásticas y civiles, médicos, ingenieros, profesores, las demás profesiones y oficios. Es decir, todo el Cuerpo social junto a su Cabeza: el Hombre-Total, tendrá que seguir creciendo por igual hacia el exterior, sin cambios ni sucesión, tenderán a avanzar en un sentido que no se detendrán nunca en la conquista de las Galaxias.

Muchos reinos en el pasado dominaron un tiempo muy largo, como los dinosaurios tuvieron supremacía sobre la tierra por 150 millones de años. Sin embargo, el Hombre Mesiánico tendrá su dominio sobre todas las cosas para siempre jamás.

Vemos que esa historia eterna de la unión completa de los miembros del Cuerpo que conforman la totalidad de las naciones que hay en la tierra a su cabeza.  Un Cuerpo Humano imperecedero, permanente, perfeccionado. El hombre entero y único que estará en perfecto orden, una sola Vida, prestando colaboración, pensando, persiguiendo los mismos fines.  

La totalidad de naciones miembros vivirán una misma Vida, la Vida de aquél a quien el Cuerpo le pertenece. Un solo Ser, una unidad armónica, total, perfecta, que estará en crecimiento perpetuo. El Último Hombre no puede ser superado jamás.  
 





Copyright 2017  Alen Foper. Todos los derechos reservados